Port de Sant Miquel o de Balansat está a cuatro kilómetros de Sant Miquel de Balansat y situada a 22 km. de Ibiza y a 13 km. de San Juan. Aquí se halla Cova de Can Marçà (se puede visitar la cueva con bellas estalactitas y terrazas calcáreas, antaño usada por los contrabandistas).
Este entrante de mar en forma de "V", bello y profundo finaliza al tocar tierra firme en un talud de dimensiones medianas, con arena blanca y de grano medio, hay zonas de rocas y cantos rodados, de pendiente acusada y envuelto de laderas coronadas por frondoso pinar. También alberga otras dos calitas, Caló des Moltons y es Pas de s’Illa des Bosc. El conjunto de las tres calas presenta una bella panorámica de una buena parte del abrupto litoral del norte de la isla.

Las condiciones marinas y subacuáticas son aptas para fondear embarcaciones. Se encuentra expuesto a vientos del noroeste-norte-noreste, aunque muy resguardado del resto de vientos, y soplan de mar a tierra con una baja intensidad. Sus fondos son arenosos e irregulares, menos en los márgenes que se tornan rocosos y con algas.
El acceso por carretera es sencillo siguiendo atentamente la señalización y desvíos. El vehículo particular se podrá estacionar gratuitamente por los alrededores. También se puede llegar usando el transporte público.